CUESTIÓN PREVIA

De todos es conocido las perjudiciales consecuencias económicas que tenían que asumir los herederos de bienes, tanto en casos de donaciones como de sucesiones. Tan perjudiciales eran que, muchos de esos herederos se veían obligados a renunciar a la herencia para evitar tener que hacer frente a los cuantiosos pagos del impuesto de sucesiones y donaciones; al no disponer de la liquidez suficiente para atenderlos. En vista de ello, el Decreto-ley 1/2019, de 9 de abril, por el que se modifica el texto refundido de las disposiciones dictadas por la Comunidad Autónoma de Andalucía en materia de tributos cedidos, establece una bonificación del 99 % en la cuota del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Evidentemente, esta bonificación significa un gran ahorro de impuestos en comparación con la normativa anterior, tanto para los contribuyentes en la modalidad de donaciones (inter vivos), como en el caso de sucesiones por fallecimiento, es decir, por herencia (mortis causa). Sin embargo, esta alegría proveniente del cambio llevado a cabo en Andalucía en este tributo a partir del 2019, ha comenzado a ensombrecerse desde que el actual gobierno estatal de coalición ha transmitido públicamente noticias en el sentido de eliminar esta bonificación, tanto en Andalucía, como en otras comunidades autónomas con la misma forma bonificada de tributación. Como consecuencia de ello, en vista de la posibilidad que el actual gobierno se plantea de eliminar la bonificación comentada anteriormente del 99 % (independientemente de las dificultades legislativas que pudiera tener); al hipotético donante de hoy en día le puede convenir adelantar las correspondientes donaciones, sobre todo, cuando se traten de dinero y de bienes inmuebles no afectos a actividades económicas; entre otros. Próximo envío: Donaciones inter vivos